Autoridades sanitarias clausuraron el “Lochina Mart” en Calle Correa tras reincidir en venta de alimentos exóticos sin rotulación ni refrigeración, pese a prohibición vigente desde marzo. Productos exóticos, incluidos tortugas, se ofrecían a granel con riesgo para consumidores.
Reincidencia en incumplimientos sanitarios
El local ubicado en Santiago de Chile ya había recibido prohibición de funcionamiento en julio de 2023 y nuevamente el 17 de marzo de 2024 por incumplir normativas.
Pese a ello, operaba ilegalmente hasta esta semana, cuando la Seremi de Salud lo fiscalizó por denuncia ciudadana. “Queda completamente clausurado por funcionar sin autorización“, confirmaron las autoridades durante la inspección.
Alimentos exóticos sin rotulación ni refrigeración
Durante la intervención se hallaron especies animales no convencionales expuestas sin cadena de frío, algunas en tarros para venta a granel.
Los alimentos carecían de etiquetado en español que especificara procedencia, fechas de faenamiento o autorizaciones de importación.
“No había información sobre dónde fueron traídos o quién autorizó su ingreso“, detalló la fiscalización. La normativa chilena permite comercializar estos productos solo si cumplen rotulación exhaustiva.
Vínculo con caso de cohecho político
El establecimiento es co-propiedad de un individuo identificado como “Tino”, mencionado en el caso Sierra Bella por la diputada Camila Vallejos. En conversaciones reveladas durante esa investigación, se solicitaba ayuda para regularizar patentes del local. “Él es uno de los dueños de este Lochina Mart clausurado hoy”, señaló el reporte. Desde 2023, la Seremi ha realizado más de 170 fiscalizaciones a negocios de productos asiáticos.
Alerta ciudadana y riesgos sanitarios
Vecinos expresaron preocupación: “Uno compra porque es barato, pero no sabemos lo que estamos consumiendo“, declaró un testigo. Los productos decomisados serán investigados por posible entrada irregular al país, pudiendo derivar en cancelación definitiva del permiso sanitario. La Seremi advirtió que la falta de refrigeración y rotulación genera “alimento bajo sospecha” con consecuencias potencialmente fatales para la salud.

